El siguiente artículo va dirigido especialmente a los profesionistas y estudiantes de la carrera de Trabajo Social, y a personas que estén interesadas en conocer sobre el trabajo que realiza el Trabajo Social.
DESARROLLO HUMANO, PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y TRABAJO SOCIAL COMUNITARIO
Contribuir al desarrollo
humano en el s. XXI significa ampliar las alternativas de las personas para que
puedan tener un nivel de vida que aprecien, siendo necesario para ello
desarrollar las capacidades humanas, entre las cuales destaca la participación.
La capacidad de poder participar en la vida de la propia comunidad a la que se
pertenece es fundamental para el desarrollo humano. Así, la participación se
convierte en objetivo del desarrollo humano, a la vez que es un medio para hacer
progresar el mismo. Pero la promoción del desarrollo humano requiere de una
gobernabilidad democrática tanto en la forma como en el contenido de hacer
participar a los ciudadanos.
La participación social es
un elemento definitorio del Trabajo Social desde sus inicios. La finalidad de
la profesión se encuentra enraizada en un conjunto de valores fundamentales
entre los que destacan los derechos humanos y sociales, la justicia social, la
autodeterminación, la normalización y la participación activa de las personas
con las que trabajamos.
La preocupación del Trabajo
Social por la participación ha sido una constante, situándose el dilema
principal en torno a decidirse por un Trabajo Social que asume la responsabilidad
directa en la resolución de los problemas sociales, o bien, con un enfoque
centrado en el proceso, orientado a movilizar a la gente para que ésta resuelva
las situaciones de dificultad. Esta última perspectiva implica considerar al
sujeto-cliente como ciudadano, con capacidades y potencialidades para resolver
las dificultades propias y las de su entorno, situándose el trabajador social no
como agente principal sino como sujeto activo que favorece transacciones
humanas valiosas, orientadas a la autonomía de la persona y al desarrollo
humano.
La consideración del cliente
como ciudadano implica una relación de igualdad y alianza, en contra de enfoques
de intervención basados en la identificación y definición de los problemas por
los "expertos". Este cambio impulsa una visión ecológica más completa
y humana del usuario e implica un trato de éste como ciudadano con una serie de
Derechos sociales, políticos e individúales-civiles.
En unísono a la promoción de
los criterios de calidad, se desarrolla la idea del usuario como consumidor, lo
que sugiere el reconocimiento de derechos específicos y la idea de libre
elección. Los ciudadanos son cada vez más exigentes con los servicios que reciben,
a la vez que demandan sistemas de control efectivos sobre los procesos y los
resultados en sus condiciones de vida. Esta nueva concepción del usuario puede
esconder en la práctica las diferentes capacidades de las personas y las
desigualdades sociales y territoriales en la elección-disposición de los
servicios públicos.
Ambas concepciones del
usuario, como ciudadano y consumidor, incorporan al Trabajo Social en nuevos
compromisos y planteamientos estratégicos, concretamente:
- La defensa, protección y ampliación de los derechos sociales, conectándolos con las iniciativas de desarrollo en el ámbito local;
- El énfasis en el pluralismo participativo, vinculándolo con el aumento de la representatividad de los usuarios y los ciudadanos;
- El acceso real de la población en la toma de decisiones a través de una participación activa y directa (ciudadanos individualmente considerados y a través de grupos y canales)
- La descentralización de los servicios y programas.
El Trabajo Social
Comunitario, orientado a] desarrollo humano, enfatiza las fuerzas, las
capacidades y los recursos de las personas, las familias, los grupos y las
comunidades para desarrollar todas sus potencialidades y generar mecanismos
personales, institucionales y ambientales de prevención y resolución de
situaciones de dificultad. Una intervención integral que desde una perspectiva
normalizadora resitúa la participación ciudadana como valor fundamental y
transversal de la intervención profesional en su mejor tradición colectiva. Una
participación vinculada al desarrollo económico y social, a la calidad de vida,
a la integración de las realidades micro y macrosociales (Max-Neef, 1994: 84),
donde el desarrollo humano de la población y sus condiciones de vida tienen
prioridad real, porque estas dimensiones son las que verdaderamente potencian
un desarrollo sostenible y duradero.
La reflexión en torno a los
principios y valores que orientan la práctica comunitaria desde el Trabajo
Social nos conduce al diálogo, al consenso, al reconocimiento de la particularidad,
a la identificación de las personas y los grupos sin representación ni voz, a
la capacidad de captar lo sensible, lo invisible, a la capacitación, a la
promoción de la participación ciudadana para el cambio de las estructuras y
dinámicas excluyentes y violentas, en definitiva, a crear contextos y
condiciones para que los ciudadanos sean capaces de elegir y adquieran poder
acerca de los asuntos que les conciernen. La autodeterminación, la independencia
y la autonomía son, por tanto, los tres valores que orientan la intervención comunitaria
desde una perspectiva participativa y capacitante.
En la actualidad, el Trabajo
Social Comunitario, desde una perspectiva de desarrollo humano, requiere
integrar dos aspectos: a) el interculturalismo y la tolerancia-compromiso ante
la diversidad de grupos minoritarios existentes y b) el fortalecimiento de
colectivos y territorios que presentan inferiores accesos a los procesos de
influencia en las decisiones públicas y de representación en organizaciones
sociales.
Bibliografía
ALZAMORA, M.A. et al.
(2003): "Democracia, participación ciudadana y nuevos movimientos sociales".
En VV.AA.: El otro estado de la Región. Foro Ciudadano de la Región de Murcia. Informe
2003. Diego Marín. Murcia. 235-257
DOUCET, L. (1996):
"Enfoques de intervención comunitaria". Magíster en Trabajo Social y Políticas
Sociales del Curso: "Políticas Sociales en el Desarrollo Local".
Universidad de Concepción. Escuela de Graduados. Facultad de Ciencias Sociales.
Departamento de Servicio Social. Chile. Roneo.

